lunes, 18 de mayo de 2015

Oración

perdonad la tardanza. Ahí va

El niño Jesús como nosotros aprendió la sencillez, acogimiento, la entrega y la fe incondicional a Dios de su madre la Virgen María. Imaginemos un día en la vida de María.
“Después de cenar, cuando ya todo está recogido y limpio, María se sienta en un almohadón a calentarse. El niño Jesús busca el cobijo tibio del regado de su madre y se acurruca como un polluelo. María deja su labor y abraza a su hijo destrenzándole con sus dedos los cabellos revueltos. Jesús dice:
¡Qué bonito es el fuego, Mamá!
Vamos a jugar a las palabras. Contemplamos la llama y le ponemos un nombre. Empiezo yo… Luz
Quema si te acercas
Calor
Hace la comida más rica
Amable
No se puede apagar soplando
Imprescindible
Oye mi niño ¿y si ahora dijeramos lo mismo de Dios? Acuerdate que se le apareció  a Moisés en aquella zarza ardiendo
¿Por eso se está tan bien contemplando el fuego?
Dios después de hacer que el hombre parecido a Él como una figurita de barro, le metió dentro del cuerpo una llamita para que le diese luz y calor.
María inclinó la cabeza y apoyó su oído en el pecho de Jesús y dijo: 
-¡Qué calentito está!
María como madre afectuosa le enseña a Jesús a través de su realidad la presencia de Dios en pequeñas cosas como el fuego y le hace entender que éste se encuentra en su corazón. María desde el cielo sigue cuidándonos velando por nosotros y se hace presente en cada uno de nuestros corazones, por eso:


!
María hoy te queremos dar gracias por tantas cosas:

Gracias por tener una escuela y unos profesores que nos quieren y nos enseñan a sacar lo mejor de nosotros mismos.
Todos: GRACIAS MADRE

Gracias por la vida maravillosa en la que disponemos de todo lo que necesitamos como salud, alimento, una familia..
Todos: GRACIAS MADRE

Gracias por decir SÍ  a Dios, esperemos nosotros estar siempre dispuestos a decir SÍ en nuestra vida.
Todos: GRACIAS MADRE

Gracias por la amistad, la paz y el amor que nos acompaña y del que disfrutamos en nuestro día a día.
Todos: GRACIAS MADRE


María:
Hoy te queremos invocar con el nombre más bonito;
queremos llamarte MADRE.

Queremos pedirte que estés cerca de nosotros.
Que cuides de nosotros
como cuidaste el de Jesús.
Queremos acordarnos de ti y sentirte cerca
en nuestros momentos difíciles;
y también, en los momentos fáciles y gozosos.

Ojalá sepamos quererte como te quería Jesús.
Ojalá sepamos imitarte en decirle sí a Dios.
Ojalá elijamos en todo momento lo que es bueno y sincero, como elegiste tú.

¡María Madre de Jesús y Madre Nuestra,
ruega por nosotros


1 comentario:

  1. Hola Cris soy Aroa. podrias publicar el enlace de las meninas del grupo 4.?
    Gracias

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